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JAN VAN EYCK

JAN VAN EYCK

Un poema breve / es como el ladrido de un perro / exhausto de huesos (JERÓNIMO SALINERO)



Se cree que pudo haber nacido en Maseyck, en los últimos años del siglo XIV. Aunque muy poco se sabe de él, y prácticamente nada de quién fueron sus maestros, parece obvio que de su hermano mayor Hubert, aprendería el oficio, y aunque no está comprobado, es posible que hiciese un viaje a París antes de 1415.

       En 1422 y hasta 1425, si se sabe que estuvo al servicio del duque Jean de Baviera, conde de Holanda, por lo que se supone que es esos años tuvo una posición económica deshaogada.


En 1425 muere Juan de Baviera, y casi de inmediato Jan Van Eyck pasa al servicio de Felipe el Bueno, que es duque de Borgoña. Reside en Brujas y según contrato de trabajo se le remunera bien, cien libras parisinas al año, a pagar en dos veces, mas los gastos de viaje, de representación y dietas. Además de su actividad artística, realizaba encargos diversos que le encargaba el duque, entre los que se encuentran varios viajes secretos a España y Portugal. 




El Políptico del Cordero místico
Gante, Iglesia de San Bavón


Una obra extraordinaria de dimensiones muy considerables, ya que alcanza los 3 metros y medio de alto por poco mas de 4 metros y medio de ancho.

El primer pintor fue Hubert, hermano de Jan Van, de quién se decía que no se conocía ningún pintor mejor que él. Jan terminó la obra emprendida por su hermano tras el fallecimiento de este en 1426.
Pero, por muchos estudiosos de esta obra que ha habido y que habrá, a fecha de hoy no podemos descifrar que parte de la obra está pintada por uno o por el otro. Es poquísima la información que poseemos de ambos pintores. No hay fechas en la inscripción. Los únicos datos seguros que tenemos son la fecha de la muerte de Hubert y la fecha de la terminación de la obra. Sabemos que hay diferencias de tamaño entre las tablas centrales respecto a las laterales, lo que da una idea de que hubo cambios entre la programación inicial y la definitiva.  

           Existe una clarísima distinción entre la parte superior y la inferior del políptico. En el centro de la parte superior se encuentra una imagen solemne de Dios cubierta su cabeza con una tiara papal y bendiciendo con su mano derecha. A ambos lados se encuentran a su derecha María y a su izquierda San Juan Bautista. Los estudios al microscopio del políptico demuestran que la cara de Dios se encuentra repintada por dos manos de artista, lo que da a pensar que aunque fuera pintada por Hubert, la repintó su hermano Jan. 

     En las arquivoltas sobre la figura central se pueden leer algunas inscripciones sobre las alabanzas al poder de Dios y a su bondad y dulzura. En el escalón bajo el trono hay una inscripción sobre la vida y juventud eterna que emana del Señor. En diversas zonas de las vestiduras podemos leer letras y palabras, como rey de reyes.

          La virgen, que lee cuidadosamente un libro, lleva una corona  con lirios y rosas, símbolo de su pureza y hermosura. Sobre su arquivolta se lee una inscripción sobre la pureza y hermosura de la Virgen. También sobre el Bautista nos encontramos con otra inscripción de alabanza del apostol.   
       En un detalle del retablo nos encontramos a la izquierda a Joos Vijd, donante del políptico y contratante de Jan Van Eyck para terminarlo, junto a San Juan Bautista.
        Las dos figuras a nuestra derecha son San Juan Evanglista y Elisabeth Borluut, esposa de Joos Vijd.

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        En los laterales nos encontramos con dos grupos angélicos que cantan y tocan instrumentos musicales. Los estudios sobre la obra demuestran que se habrían producido varios repintes, seguramente de restauradores bastante posteriores.

       Ya en los extremos están situadas las figuras de Adán y Eva, que en opinión de casi todos los críticos están pintadas con tanta precisión y técnica que superan a casi cualquier otra parte del políptico, hasta el punto que en alguna ocasión fue llamado el retablo de Adán y Eva. Casi todos los autores las consideran obra exclusiva de Jan, que pintó un fondo oscuro con un intenso contraste cromático que las hace resaltar fuertemente. La magnífica pintura de colores carnales naturales hace que sea muy difícil confundirlas con esculturas.
       No trató Jan en ningún momento de dibujar figuras estilizadas y de perfectas proporciones, sino más bien personas normales, de baja estatura, y en el caso de Eva con un abdomen globuloso debido a la deformación producida por las vestimentas de la época.

       Aunque parte de sus cuerpos desnudos están tapados, Jan no disimuló el vello púbico de Eva, tan olvidado entre sus pintores contemporáneos. Obviamente nos encontramos en un momento posterior a la caída de la manzana que sostiene Eva en su mano derecha y su posterior obligación de cubrir parte de su cuerpo. En el retablo hay otras escenas que recrean los sucesos posteriores al pecado original, como son las grisallas en las que se ve la ofrenda de Caín y Abel y la muerte de éste a manos de su hermano.

       La parte inferior del políptico, absolutamente distinta a la superior, es más uniforme. Se representan a Todos los Santos adorando al Cordero místico, divididos en diversos grupos pero bien identificados. La parte inferior la compone una gran tabla de 134,3 cm. de altura, por 237,6 cm. de anchura. El motivo central, el cordero místico atraviesa un línea vertical imaginaria justo en el centro y justo debajo del Dios central de la parte superior.  Para conseguir ofrecer un panorama amplio en el que se pudieran describir un gran número de figuras, se eligió un punto de vista alto. Ésta era una estrategia representativa ocupada por los dos hermanos. Parece, en un principio que son independientes entre sí los grupos de las figuras y objetos, del paisaje, debido a ciertos errores de dibujo que hacen no corresponderse el tamaño de los unos con el otro. El precioso paisaje está compuesto por árboles, frutos y flores que se pintan con esmerado detalle. Se ha observado que tanto plantas como frutales no se corresponden originarios del norte de Europa, sino mas bien a tierras mediterráneas fruto de los apuntes que realizó Jan en su viaje a Valencia, y al reino de Granada.

       El cordero está en pie sobre un altar con telas rojas. De uno de sus lados brota sangre que cae directamente en un cáliz. Alrededor del altar nos encontramos con 12 ángeles. Los cuatro del fondo portan las armas de Cristo, signos de la pasión. La columna donde fue atado, la lanza que le atravesó el corazon, la cruz donde fue crucificado, la corona de espinas, la esponja donde le humedecieron los labios, los clavos con los que fue clavado a la cruz. Los dos ángeles en primer plano vuelan violentamente los incensarios de Dios.




  


Más abajo del Cordero, se pintó la fuente de la vida. Es un símbolo eucarístico. Se ve un pequeño estanque con un vástago de metal en el que en la parte superior se encuentra un ángel, y del que brotan pequeños chorros de agua de sus diez caños. De la base del estanque aparece una pequeña abertura por donde sale el agua, reconducida por un pequeño canalillo. Las figuras arrodilladas a la derecha de la fuente son los apóstoles canónicos. A la izquierda de la fuente se encuentran los profetas. Detrás de estas figuras se ha pintado a todo tipo de eclesiásticos, papas, obispos y confesores. Podemos observar a San Livino, patrón de Gante, con las tenazas con las que le arrancaron la lengua.   

RETRATO DEL CARDENAL ALBERGATI
Óleo sobre tabla, 35 x 29 cm.
Viena, Kunsthistorisches Museum

Jan Van Eyck,
 
Los esposos Arnolfini
1434
Londres
National Gallery


Virgen del canónigo Van der Paele
Óleo sobre tabla, 122 x 157,8 cm.
Brujas, Groeningemuseum





La Virgen con el canciller Rolin
Óleo sobre tabla 66 x 62 cm
París, Museo del Louvre

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